En nuestra primera entrevista, Marina y Salva, me comentaron acerca de su timidez a enfrentarse a una cámara, de hacer una sesión previa a su boda habría de ser en algún lugar donde no llamar la atención, una playa, el campo..., aún así, me dieron total confíanza para elegir alguna localización.
El día anterior a nuestra cita no sabía donde llevarlos, siempre he pensado que el lugar es algo secudario, la pareja es la única protagonista, lo que verdaderamente importa. Mi esposa me habló de que iba a ir al mercadillo el sabado, mi mente se iluminó, llamé a Marina y le pregunté si ella era mujer de mercadillos, sonó la flauta, la idea le encantó.
Creo que en estas imágenes se puede apreciar que realmente disfrutaron, de una forma natural sin presiones, sin importarles si un tipo feo les hacía fotos o si la muchedumbre les podría mirar, de hecho casi nadie se percató de nuestra presencia.
Ojalá que os guste chicos, nos vemos muy prontito.
Comentarios
Abrazos
Suscripción de noticias RSS para comentarios de esta entrada.