Cuando decides dedicarte a la fotografía has de aceptar, sin condiciones, la inevitable condena de ir a la búsqueda de la luz, esa luz que envuelve, que señala, que marca, esa luz que seduce que abraza o tan solo acaricia, la que define y personaliza un momento, que por si sola es capaz de transformar el significado de una imagen, dependiendo de su forma de incidir en la escena, la que consigue inspirar un sentimiento a su observador, haciendo que este se detenga en su contemplación o, simplemente, pase fríamente de ella.
Con David y Fátima hemos ido a la caza de esa luz, la que ellos mismos irradian, la que te ofrecen en forma de confianza, la que te hace sentirte más seguro y te permite disfrutar de tu trabajo, es por ello que les estaré agradecido siempre, deseo enormemente que se sientan correspondidos con estas fotografías que son el preludio a un intenso reportaje.
Salón de celebraciones Promenade
Comentarios
Me gusta la del paso cebra, innovando, original.
Saludos
La fotografía en B&N en el interior del coche es sencillamente espectacular!
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