Al igual que las tranquilas y calmadas aguas del Mar Menor, es el amor de Javier y Vanessa, calmado pero intenso, tranquilo pero azul...
Se casan este mismo mes, febrero, así que tuvimos que darnos prisa con su preboda, más que nada para que no se juntase con las fotos de la ceremonia jejeje. Aprovechamos la tregua que el invierno nos ofreció, regalándonos unos días de buen tiempo, para dar un paseo por San Javier. Fué muy sencillo trabajar con los dos, tan solo les pedí que fuesen ellos mismos, que se olvidasen de mi, que solo tuviesen ojos el uno para el otro, y así lo hicieron. Paseamos a su vera, recogiendo esos momentos de ternura que tanto me gustan en una pareja, esos instantes de inspirador frenesí de los que aquí muestro un pequeñito fragmento.
Quiero dar las gracias a mi amigo y compañero,
Victor Soriano el cual colaboró conmigo en esta sesión.
Comentarios
Enhorabuena por las fotos, la iluminación, los motivos y la creatividad han hecho un buen reportaje.
UN saludo
Muchas gracias guapísima sois geniales, nos vemos muy muy pronto, y a las 12 jejeje.
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